TÍTULO: Los Códigos Secretos
PUNTUACIÓN: 9/10
LEIDO: Feb08 (24)
AUTOR: Simon Singh
El arte y la ciencia de la criptografía, desde el antiguo Egipto a la era Internet.
Genial libro, que desarrolla la historia de toda nuestra civilización de la mano de las cifras, de manera que nos muestra con claridad cómo las cifras han cambiado el curso de toda la historia de la humanidad de una forma brutal.
Sin duda alguna es un libro que recomiendo encarecidamente, aunque hay que tener en cuenta que este tema a mi me apasiona con locura. Desde el principio hasta el final se desarrolla con fluidez, es fácil de leer y explica hasta los temas más complejos de los algoritmos actuales con símiles para que todos los puedan entender; pero no sólo eso, si no que da explicaciones de porque ciertos aspectos históricos ocurrieron cuando ocurrieron y porque en ese momento, y no antes ni después.
Se vé de otra manera el pozo negro de la edad media donde se perdió tanto y tanto conocimiento, y donde el hombre volvió a ser un animal más de entre tantos. Y la concepción histórica de las dos guerras mundiales cambia enormemente al ser vista desde estos puntos de vista que nunca antes me los había planteado nadie.
Por otra parte se entiende el desarrollo de las cifras a lo largo del tiempo y cómo no era posible que se dieran de otra forma, ya que eran necesarios conocimientos previos de muchas áreas.
Cómo anécdota comentar que este libro me encontró a mi, y no al revés, ya que estando de exámenes en la facultad, buscando unos libros entre las estanterías lo vi de casualidad, me llamo la atención cuando leí su contraportada y al terminar los exámenes lo fuí a buscar.
En fin todo lo que pueda comentar aquí creo que no es suficiente, hay que leerlo.
Sólo añadir las citas (no son pocas, ¡y no están todas!) que más me gustaron:
Los descifradores de códigos son alquimistas linguísticos, una tribu mística que trata de hacer aparecer palabras inteligibles de símbolos sin sentido.
Una cifra es el nombre que se le da a cualquier forma de sustitución criptográfica en la que cada letra es remplazada por otra letra o símbolo.
Extenderemos el imperio de Persia de tal manera que sus límites serán el propio cielo de Dios, de forma que el sol no brillará en ninguna tierra más allá de los limites de lo que es nuestro.
Jerjes, rey Persa
La música callejera a menudo da lugar a un baile de golfillos harapientos, y a veces de hombres medio embriagados, que en ocasiones acompañan el ruido con sus propias voces disonantes. Otro grupo muy partidario de la música callejera es el de las mujeres de virtud elástica y tendencias cosmopolitas, a las que ofrece una excusa decente para exhibir sus fascinaciones en sus ventanas abiertas
Charles Babbage, nacido en 1791
Propón a un inglés cualquier principio, o cualquier instrumento y, por admirables que estos sean, verás que todo el esfuerzo de la mente inglesa se concentra en encontrar una dificultad, un defecto o una imposibilidad en ellos.
Si le hablas de una máquina para pelar patatas, dirá que es imposible: Si pelas una patata con esa máquina delante de él, dirá que no sirve para nada, porque no puede cortar una piña en rodajas.
Charles Babbage, con todo ello, inglés
Los chicos mayores hacían cifras, pero si yo conseguía unas pocas palabras, generalmente descubría la clave.
En ocasiones, la consecuencia de este ingenio resultó dolorosa: los dueños de las cifras detectadas a veces me daban una paliza, a pesar de que la culpa la tenía su propia estupidez.
Ralph, como nosotros, estaba dispuesto a ser un tonto. Y la forma de llegar a la cima en cuanto a desarrollar una investigación original es ser un tonto, porque sólo los tontos siguen intentándolo.
Tienes la idea número uno, te entusiasmas y fracasa.
Luego tienes la idea número dos, te entusiasmas y fracasa.
Luego tienes la idea número 99, te entusiasmas y fracasa.
Sólo un tonto se entusiasmaría con la idea número 100, pero puede que hagan falta 100 ideas antes de que una valga la realmente la pena.
A no ser que seas lo suficientemente tonto para entusiasmarte continuamente, no tendrás la motivación, no tendrás la energía para llegar hasta el final.
Dios premia a los tontos.
Martin Hellman
Cualquiera que pueda contemplar la mecánica cuántica sin sentir vértigo es que no la ha comprendido.
Niels Bohr